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Tecnología solar aplicada en 2026

Durante 2024 y 2025, la industria fotovoltaica ha registrado avances relevantes en eficiencia, almacenamiento, digitalización y modelos de integración en red, con impactos tanto en mercados desarrollados como emergentes. 

Mayor eficiencia en células fotovoltaicas 

Uno de los desarrollos más relevantes ha sido el avance de las células en tándem perovskita-silicio, que han superado el 30 % de eficiencia en entornos de laboratorio. Actualmente, estas tecnologías se encuentran en fase de demostración industrial y líneas piloto de producción, con potencial de adopción comercial progresiva en los próximos años. 

Este tipo de arquitectura permite aprovechar mejor el espectro solar al combinar materiales con distintas bandas de absorción, lo que puede traducirse en mayor generación por metro cuadrado y reducción futura del coste nivelado de la energía (LCOE). 

Paralelamente, los módulos basados en tecnologías TOPCon (Tunnel Oxide Passivated Contact) y HJT (Heterojunction Technology) han ganado una fuerte presencia en el mercado y están desplazando progresivamente a las tecnologías PERC tradicionales, especialmente en nuevos proyectos de gran escala. 

Integración con almacenamiento 

La combinación de fotovoltaica con sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) está creciendo de forma acelerada, especialmente en plantas utility-scale y proyectos comerciales, aunque aún no es un estándar universal en todos los mercados. 

Las baterías de ion-litio —en particular las basadas en química LFP— dominan ampliamente el mercado. Otras tecnologías, como las baterías de sodio-ion y las baterías de flujo, se encuentran en desarrollo y despliegue limitado, principalmente en proyectos piloto o aplicaciones específicas. 

La integración de almacenamiento permite: 

  • Reducir el impacto de la intermitencia solar. 
  • Proporcionar servicios auxiliares a la red. 
  • Mejorar la gestión económica de la energía generada. 

Digitalización en la operación 

La operación y mantenimiento (O&M) de plantas solares incorpora cada vez más herramientas digitales avanzadas. 

El uso de plataformas de monitorización, análisis de datos y modelos predictivos permite: 

  • Detectar fallos con mayor anticipación. 
  • Optimizar el rendimiento de inversores y seguidores solares. 
  • Ajustar la operación según previsiones meteorológicas más precisas. 

Estas prácticas contribuyen a mejorar la disponibilidad y eficiencia operativa de las instalaciones. 

Fotovoltaica integrada y solar flotante 

Dos aplicaciones muestran un crecimiento progresivo: 

Fotovoltaica integrada en edificios (BIPV): 
Su uso se está expandiendo en proyectos arquitectónicos específicos y en ciertas normativas urbanas, especialmente en Europa y Asia, aunque su adopción aún es limitada frente a la fotovoltaica convencional. 

Solar flotante (floating PV): 
Existen ya proyectos operativos en embalses y cuerpos de agua artificiales, principalmente en Asia.  

Esta modalidad permite aprovechar superficies disponibles y puede aportar beneficios adicionales, como la reducción de evaporación del agua, aunque todavía representa una pequeña fracción de la capacidad solar global. 

Impacto en mercados energéticos y regulación 

La energía solar se ha convertido en una de las fuentes más competitivas en costo en muchas regiones del mundo. 

Esto ha impulsado cambios regulatorios orientados a: 

  • Facilitar el autoconsumo. 
  • Promover comunidades energéticas. 
  • Adaptar los sistemas tarifarios. 
  • Fomentar inversiones en redes eléctricas y flexibilidad. 

El desafío creciente del sector ya no se limita a instalar más generación, sino a integrar grandes volúmenes de renovables de forma eficiente y segura en los sistemas eléctricos.